El concreto de baja retracción se utiliza en elementos donde la retracción debe mantenerse al mínimo. Se diseña con curvas de diseño diferentes a las tradicionales, optimizadas para reducir los cambios volumétricos y el riesgo de fisuración.
Ideal para losas de gran superficie, elementos con restricciones severas y aplicaciones donde el control dimensional es crítico.
Especificaciones
- Diseño con curvas especializadas para minimizar la retracción
- Aplicación: elementos con exigencia alta de control de retracción
- Temperatura máxima de colocación: 95 °F
- Cemento: tipo HE o tipo II según requerimiento